Casos y Soluciones First Plug

Casos y Soluciones First Plug

9 min

Cuándo conviene vender el hardware que tu empresa ya no usa

Cuándo conviene vender el hardware que tu empresa ya no usa

Matías Lerner, CCO y Co-founder de First Plug.

Matias Lerner

Notebooks corporativas usadas apiladas en un depósito de oficina esperando una decisión de reasignación o venta.

El valor de un equipo corporativo empieza a caer desde el día que se compra, pero la decisión de venderlo casi siempre se toma tarde. Una guía para founders, equipos de finanzas y responsables de IT sobre cómo y cuándo evaluar la salida del hardware que dejó de estar en uso.


En la mayoría de las empresas con equipos distribuidos, la decisión sobre qué hacer con una computadora que dejó de usarse no se toma nunca. Se posterga. El equipo queda guardado en la casa de alguien, en un armario de la oficina o en un depósito, esperando una reasignación que en muchos casos no llega, porque cuando llega el próximo ingreso se compra un equipo nuevo.


Ese aplazamiento tiene un costo que no aparece en ningún reporte. Mientras el equipo espera, pierde valor. Y a diferencia de otros activos, el hardware no pierde valor de forma pareja: lo pierde por tramos, empujado por factores que la empresa no controla y que rara vez está mirando.


En nuestro artículo sobre qué es el BuyBack explicamos cómo funciona el mecanismo de recompra y qué resuelve. Este artículo responde la pregunta siguiente, que es la que realmente define cuánto se recupera: cuándo conviene tomar la decisión.


Qué es el valor residual de un equipo corporativo


El valor residual es lo que un equipo todavía vale en el mercado después de haber estado en uso. No es lo mismo que el valor contable. Una empresa puede tener una notebook completamente amortizada en sus libros (valor cero) y esa misma notebook puede tener un valor de reventa considerable. Y al revés: un equipo que todavía figura como activo en el balance puede no tener demanda real en el mercado.


Esa distinción importa porque las dos curvas se mueven por razones distintas. La amortización contable responde a una política interna y a un criterio fiscal. El valor residual responde al mercado: a qué modelos se están buscando, en qué estado, en qué país. Cuando una empresa decide qué hacer con su hardware mirando solo el balance, está usando el instrumento equivocado.


Por qué el hardware pierde valor mientras espera


La depreciación de un equipo guardado es inevitable y no hay nada que hacer al respecto. Lo que sí es una decisión es cuánto tiempo se la deja correr sin tomar ninguna medida.


Ahí está el punto ciego. "Lo dejamos por si hace falta" parece una decisión prudente pero el costo aparece después, cuando ese equipo se busca para algo concreto y ya no sirve para el perfil que lo necesita, o cuando finalmente se decide darle salida y vale bastante menos de lo que valía el día que quedó libre.


Esto no significa apurar el recambio ni renovar antes de tiempo. Significa tratar el momento de salida de un equipo como una decisión que se toma, con criterio y en un plazo definido. Las empresas que planifican el recambio tienen dos ventajas sobre las que lo postergan. La primera es que renuevan cuando les conviene y no cuando ya no queda alternativa. La segunda es que el equipamiento que sale todavía tiene valor, y ese valor se puede usar.

Los cuatro momentos en los que conviene evaluar la venta


No hay una regla universal sobre la antigüedad del hardware que sirva para aplicar en todos los casos. Lo que sí hay son cuatro situaciones que funcionan como disparador para poner el equipo sobre la mesa y decidir, en lugar de dejarlo esperando.

Situación

Señal de que llegó el momento

Qué revisar antes de decidir

Renovación de flota

Se aprobó la compra de equipos nuevos para un área o para toda la empresa

Cuántos equipos salen, en qué estado están y dónde están físicamente

Offboarding sin reasignación posible

Alguien dejó la empresa y no hay una incorporación cercana con el mismo perfil técnico

Si el equipo entra en el estándar actual de la compañía o quedó desfasado

Cambio de estándar de equipamiento

La empresa define un nuevo modelo base para un rol o migra de sistema operativo

Qué parte del parque queda fuera del nuevo estándar

Cierre de oficina o reestructuración

Se libera equipamiento que estaba asignado a un espacio físico o a un equipo que se disolvió

Dónde queda el equipamiento físicamente y qué costo tiene moverlo o guardarlo 


La reasignación interna parece siempre la opción más obvia: un equipo que vuelve a la operación evita una compra. Pero no siempre es la más conveniente, cuando el equipo liberado está en un país y la persona que lo necesitaría está en otro, el envío internacional puede costar más de lo que se ahorra, además de sumar tiempo al onboarding. Y cuando no hay un destinatario a la vista, guardar el equipo es una opción que dependerá de muchos factores.


En esta situación, muchas empresas optan por comprar un equipo nuevo para quien ingresa y darle salida al que quedó libre. La decisión no es "reasignar o vender" como principio general. Es una cuenta concreta, que se hace caso por caso, y que depende sobre todo de dónde está el equipo y cuánto tiempo va a pasar hasta que alguien lo necesite.

Persona empacando una notebook corporativa en una caja para su retiro y consolidación logística en LATAM..

Por qué en LATAM no se puede vender lo que no se puede recuperar


En una empresa con oficina, la venta de equipamiento empieza en un depósito donde el hardware ya está. En una empresa distribuida, el equipo está en la casa de alguien, en una ciudad que puede quedar a cientos de kilómetros de la capital, en un país donde la empresa no tiene presencia física.


Antes de que exista una venta, entonces, tiene que existir una operación: coordinar el retiro con la persona, mover el equipo, consolidarlo en algún lado, evaluarlo con un criterio uniforme. Esa es la parte que define si el buyback es un servicio real o una promesa. Y es la parte que se vuelve visible solo cuando algo se complica: cuando el equipo está en una ciudad sin cobertura, cuando la persona ya no responde, cuando mover el hardware entre dos países implica trámites que nadie previó.


Este es exactamente el mismo problema que enfrenta el offboarding de hardware en equipos distribuidos, y por eso las dos cosas conviene resolverlas juntas. En First Plug tenemos operación propia en los países de LATAM donde trabajamos, y eso es lo que permite que el recupero, el almacenamiento y la evaluación ocurran dentro de la misma cadena, con trazabilidad de punta a punta.


Cuando esa cadena se arma con intermediarios distintos en cada tramo, el resultado no es solo más lento. Es que nadie se hace responsable del equipo en el medio, y la empresa termina descubriendo el problema cuando el valor ya se perdió.

Técnico evaluando y escaneando notebooks corporativas en un depósito como parte del proceso de BuyBack.

Reventa o reciclaje: qué está en juego en cada opción


Cuando un equipo sale de circulación hay dos caminos posibles, y no son equivalentes: volver a ponerlo en uso o reciclarlo para recuperar sus materiales. Cuál corresponde depende del estado real del equipo. Pero para entender por qué el primer camino pesa más que el segundo hay que mirar dónde se concentra el impacto ambiental de una computadora a lo largo de toda su vida.


Según el Product Environmental Report de Apple para la MacBook Air de 15 pulgadas con chip M4 (configuración de 512 GB, marzo de 2025), la huella total del equipo es de 155 kg de CO₂e. De ese total, el 71% corresponde a la producción: extracción y procesamiento de materias primas, fabricación, transporte y ensamblado de las partes. El uso del equipo durante su vida útil representa el 25%, el transporte el 3%, y el procesamiento de fin de vida menos del 1%.


Leído al revés, ese número dice algo concreto: cuando una computadora llega al escritorio de alguien, la mayor parte de su impacto ambiental ya ocurrió. Reciclarla es la forma de recuperar materiales cuando el equipo ya no da para más, aunque no recupere esa inversión inicial. En cambio, si el equipo todavía funciona bien, ponerlo en manos de otro usuario evita que se fabrique una computadora más.


Definir cuál de los dos caminos corresponde a cada equipo es parte del trabajo, es lo primero que hacemos junto con la empresa que decide ingresar su hardware al programa: evaluar equipo por equipo si tiene vida útil por delante o si corresponde darle un cierre responsable.

Cómo funciona el BuyBack de First Plug


El programa de BuyBack toma los equipos que salen de la operación y los convierte en valor recuperado. El proceso tiene tres pasos: se evalúan los equipos y se emite una oferta; la empresa acepta y recibe el dinero u obtiene crédito en tienda; y los equipos se reacondicionan, se venden o se reciclan de forma segura.


La diferencia práctica está en esa segunda opción. Cuando el valor recuperado vuelve como crédito, deja de ser un ingreso suelto y pasa a financiar la renovación: lo que sale financia lo que entra, dentro de la misma operación y con un solo interlocutor. El recupero, la evaluación, el borrado, la venta y la compra nueva no pasan por cinco proveedores distintos. Y todo el movimiento queda registrado en la plataforma, junto con el resto del inventario. 


Un caso real


Recargapay tenía un lote de equipos que ya no utilizaba. A través del programa de BuyBack, ese inventario parado se transformó en créditos reutilizables, y ese crédito le permitió adquirir computadoras nuevas cubriendo más del 90% del costo total.


Es el mecanismo completo en un solo movimiento: equipamiento que estaba sin uso y perdiendo valor pasó a financiar la renovación de la flota, en lugar de quedar esperando una decisión que nadie terminaba de tomar.

Preguntas frecuentes


¿Cuándo conviene evaluar la venta de los equipos que ya no se usan?


Cuando ocurre alguno de los cuatro disparadores: renovación de flota, un offboarding sin reasignación cercana, un cambio de estándar de equipamiento, o el cierre de una oficina. No hay una antigüedad fija que sirva como regla. Lo que define el momento no es la edad del equipo, sino que haya dejado de tener un destino claro dentro de la empresa.


¿Qué determina cuánto vale un equipo usado?


Depende de varias variables que se combinan: el modelo y su antigüedad, la configuración, el estado general del equipo y el país donde se encuentra, porque el mercado no se comporta igual en toda la región. No hay una tabla estándar que sirva para todos los casos, y por eso la valuación se hace equipo por equipo o por lote. 


¿Qué pasa con los datos que había en el equipo?


El borrado de datos se realiza antes de que el equipo se destine a reventa o reacondicionamiento. Es un paso previo obligatorio del proceso, no algo que quede en manos del comprador final. Si la empresa necesita respaldo documental del borrado —por auditoría o por política interna—, se documenta.


¿Se cobra en dinero o en crédito?


Las dos opciones existen. La empresa puede recibir el dinero o tomar crédito en tienda para aplicarlo a compras nuevas. La segunda alternativa es la que suele tener más sentido cuando la venta forma parte de una renovación de flota, porque el valor recuperado entra directamente a financiar los equipos que la reemplazan.


¿Cómo funciona si los equipos están en varios países?

Esa es justamente la parte operativa del proceso. Antes de cualquier valuación hay que retirar los equipos de donde estén, consolidarlos y evaluarlos con un criterio uniforme. Tener operación propia en LATAM es lo que permite hacer ese recorrido con trazabilidad, en lugar de depender de un intermediario distinto en cada tramo.


El calendario define cuánto se recupera


El buyback no es una decisión de fin de ciclo. Es una decisión de calendario, y el calendario lo marca la curva de valor del equipo, no el momento en que alguien se acuerda de que hay computadoras guardadas.


Las empresas que recuperan más valor no son las que negocian mejor. Son las que tienen definido qué pasa con un equipo cuando deja de estar asignado, y en cuánto tiempo. Ese solo criterio (un plazo máximo entre que el equipo se libera y que se decide su destino) cambia más el resultado que cualquier otra variable del proceso.


Si en este momento hay equipos en tu empresa esperando una decisión que nadie tomó, ese es el punto de partida. Podés evaluar el BuyBack acá.

Notebooks corporativas usadas apiladas en un depósito de oficina esperando una decisión de reasignación o venta.

¿Cuánto vale hoy tu hardware sin uso?


Te lo decimos en base al modelo, el estado y dónde está. Sin compromiso, con operación propia en toda LATAM.

¿Cuánto vale hoy tu hardware sin uso?


Te lo decimos en base al modelo, el estado y dónde está. Sin compromiso, con operación propia en toda LATAM.

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